Un Hidrogel que Funciona como Superpegamento para Sellar Heridas

Aunque la ciencia avanzado mucho en relación con la salud en los últimos tiempos, todavía hay que utilizar elementos un tanto rudimentarios para realizar algunas tareas.

Es el caso de las grapas y puntos de sutura que se aplican para conseguir unir el tejido que se ha visto afectado por algún tipo de herida o incisión que requiera la cicatrización del propio tejido.

Estas grapas o puntos siempre han sido la mejor opción de la que se disponía para esta tarea. Pero es posible que en poco tiempo esta situación cambie para mejor.

Algunos de los problemas que ocasionan las grapas están relacionados con la propia incomodidad para el paciente y el dolor de hacerlos en caso de tener que realizarse sin anestesias.

Estos son posiblemente los problemas en los que más se fijan los pacientes pero desde el punto de vista de los profesionales, estos métodos ofrecen aún más problemas como son el riesgo de infecciones debido a que casi nunca se produce un sellado inmediato de la lesión.

Este problema es especialmente complejo cuando se tratan zonas muy sensibles o sometidas irremediablemente a movimientos más o menos involuntarios como puede ser los propios órganos internos o alguna zona superficial de la persona como una articulación que por culpa de las grapas deba estar prácticamente inmóvil para evitar que la herida se abra.

Para evitar estas situaciones y mejorar en este aspecto la práctica médica, encontramos un estudio de la Universidad de Harvard en la que se investiga un “superpegamento quirúrgico” que tendría la capacidad para hacer esta tarea con eficacia.

El estudio comenzado en 2013, se basó en el análisis de las capacidades regenerativas de la tropoelastina, que es la proteína precursora de la elastina qué podemos encontrar en todos los vertebrados.

Está proteína aporta flexibilidad y se encuentra en los tejidos elásticos del organismo como son la piel, las arterias o los pulmones.

Partiendo de sus hallazgos fueron capaces de producir un hidrogel elástico que llamaron “MeTro”.

Gracias a esto se dispusieron a investigar las aplicaciones de este hidrogel en diferentes órganos del cuerpo humano susceptibles de poder usarlo en procesos quirúrgicos.

Los autores del estudio diseñaron diversos hidrogeles con distinta elasticidad, dureza y capacidad adhesiva.

El objetivo era encontrar una formulación que fuese lo más semejante posible a la elasticidad y fuerza propia de los tejidos de origen natural y que además coma tuviese una capacidad de adhesión correcta a dichos tejidos soportando la posible fricción con otros órganos o fluidos del organismo.

Cuando aparentemente consiguieron una formulación óptima, realizaron pruebas en ratas con incisiones en arterias y pulmones. El resultado fue que los animales pudieron recuperarse de sus heridas sin la necesidad de utilizar grapas o suturas.

Posteriormente se probó con animales más grandes como son los cerdos, consiguiendo igualmente resultados favorables.

El siguiente paso sería la prueba en humanos, que tiene grandes posibilidades de funcionar del mismo modo.

En caso de ser así, los propios autores afirman que el hidrogel MeTro podría tener más aplicaciones además de la puramente quirúrgica.

Sin lugar a dudas, se trata de un avance científico que podría ayudar a salvar vidas y facilitar el trabajo a los profesionales sanitarios.