El Futuro de los Trasplantes con la Nanotecnología

Como ya vimos en el artículo anterior, la nanotecnología es una ciencia que puede ser de gran ayuda para tratar aspectos relacionados con la salud.

Ya sea que hablemos de tratamiento de algún tipo de dolencia o enfermedad, como en casos de prevención o estudio esta tecnología puede ser de gran ayuda.

En este artículo nos vamos a centrar en uno de los procedimientos más importantes que pueden existir en el ámbito de la salud, que son los trasplantes.

Posiblemente la mayor dificultad con la que se encuentran los especialistas en operaciones de trasplantes, es el hecho de que deben llevarlos a cabo con una gran rapidez.

Esto se debe a que los órganos como pueden ser el corazón, hígado o pulmones solo sobreviven unas horas desde que se extraen del donante hasta que se trasplantan en el receptor.

La nanotecnología podría ayudar en este sentido. Ya es posible criopreservar órganos, pero aún no es posible hacerlo sin que los tejidos sufran daños irreversibles. Dicho de otra forma, solo es una manera de preservar un poco más de tiempo el órgano a trasplantar.

Según un nuevo estudio, la nanotecnología podría ayudar a recalentar muestras de tejido criogenizado sin ocasionar daños a tejidos congelados delicados. De esta manera se podría llevar a cabo una conservación criogénica de órganos durante un largo periodo de tiempo.

El proceso de descongelación de las células y tejidos criogenizados se realiza mediante un calentamiento inductivo con radiofrecuencia que utiliza nanopartículas magnéticas que se encuentran suspendidas en una solución crioprotectora.

Esas nanopartículas aplican calor de manera rápida y uniforme evitando la formación de cristales de hielo. De esta forma no se producen los daños habituales en estos procesos de descongelación.

Mediante este innovador mecanismo microtecnológico, se ha conseguido recalentar válvulas de animales en una gran escala, conservando los vasos sanguíneos en temperaturas realmente bajas.

Antes de este estudio, los investigadores solo habían conseguido realizar con éxito este proceso en un mililitro de tejido y solución. En este estudio la escala de actuación aumenta hasta los 50 mililitros coma lo que significa que existe una alta posibilidad de escalar hasta sistemas aún más grandes cómo son los órganos.

En la actualidad más del 60% de los corazones y pulmones donados con el fin de ser trasplantados a lo largo del año son desechados porque los tejidos no pueden mantenerse por periodos de más de 4 horas.

Si se lograse avanzar en esta técnica, los procedimientos relacionados con los trasplantes se verían enormemente favorecidos en cuanto a listas de espera, conservación y calidad de los órganos, mayor aprovechamiento de los mismos y menor necesidad de donantes.